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¿Cuántas llamadas pierde su clínica veterinaria? Una auditoría telefónica de una semana

Por el equipo editorial de Tilly · Actualizado

Ilustración: una cuadrícula ordenada de pequeñas fichas redondeadas, algunas resaltadas, como si se contaran una a una

La mayoría de las clínicas veterinarias no sabe cuántas llamadas pierde, y las estimaciones publicadas indican que son más de las que el equipo imagina. Usted puede conocer su propia cifra en una semana, con el sistema telefónico que ya tiene. Esta auditoría de llamadas perdidas le explica qué contar, dónde están los datos, qué hacer cada día y cómo interpretar los resultados, para decidir si su clínica necesita actuar y en qué horario.

La respuesta corta: casi nadie lo sabe con certeza

Si le pregunta a un gerente de clínica cuántas llamadas se pierden, lo más probable es que responda con un cálculo aproximado. El teléfono suena mientras el equipo atiende a un cliente en el mostrador, y nadie anota las llamadas que nadie contestó. Esas llamadas no dejan rastro en la recepción, así que es fácil subestimarlas.

Las estimaciones publicadas dan una idea del tamaño del problema:

Entre el 25 % y el 30 % de las llamadas a clínicas veterinarias pequeñas y medianas quedan sin contestar.

Fuente: Today's Veterinary Business, "The six-figure problem with your phone system"

Se trata de datos de MissedCalls.help publicados por Today's Veterinary Business. Es una estimación del sector, no la cifra de su clínica. Usted puede estar mucho mejor, o peor. Una auditoría de una semana le dirá en qué situación está y, sobre todo, en qué momentos se pierden las llamadas, que es lo que más importa.

¿Qué se considera una llamada perdida?

Una llamada perdida es cualquier llamada entrante en la que la persona no logró hablar con alguien del equipo ni con un servicio de cobertura útil. Incluye las llamadas que suenan sin respuesta, las que se cuelgan durante la espera, las que terminan en el buzón de voz y las que dan tono de ocupado.

Defina bien los criterios antes de empezar; de lo contrario, los números saldrán mejor de lo que son. Cuente cuatro tipos de llamada perdida:

  • Sin respuesta. El teléfono sonó hasta que la persona colgó o el sistema cortó la llamada.
  • Abandonadas. La persona colgó mientras esperaba en cola o en espera. Su tasa de abandono de llamadas mide justamente esto.
  • Buzón de voz. La llamada fue al buzón de voz, haya o no un mensaje. Un mensaje no es una respuesta, aunque devuelva la llamada más tarde.
  • Ocupado. No fue posible comunicarse porque todas las líneas estaban en uso. Algunos sistemas no registran estos casos, así que consulte con su compañía telefónica.

Hay dos casos que no cuentan como perdidas: las llamadas que su equipo transfirió a propósito y las que atendió una cobertura que usted contrató, como un servicio fuera de horario. Anótelas por separado para ver cuánto trabajo está haciendo esa cobertura.

Decida también cómo tratará a quienes llaman varias veces. Si un cliente marca tres veces en diez minutos y lo atienden a la tercera, son tres llamadas pero una sola persona. Lleve ambas cuentas: el total de llamadas muestra la carga sobre sus líneas, y el número de personas muestra la experiencia real de sus clientes.

¿Dónde están los datos de sus llamadas?

Los datos de llamadas de la mayoría de las clínicas están en el portal en línea de la compañía telefónica o en el panel del proveedor de VoIP, que registran cada llamada entrante con su hora, duración y resultado. Algunos programas de gestión también guardan llamadas. Si nada de eso existe, sirve un registro manual durante una semana.

Revise estas fuentes antes de que empiece la semana:

  • Portal de la compañía telefónica. Casi todas las compañías ofrecen el detalle de llamadas en línea. Busque la opción de exportar a CSV o a una hoja de cálculo con fecha, hora, número, duración y si la llamada fue contestada.
  • Panel de VoIP. Los sistemas telefónicos en la nube suelen tener una sección de informes con llamadas contestadas, perdidas y abandonadas, a menudo por hora. Algunos también muestran el tiempo en espera y los mensajes de voz.
  • Software de gestión veterinaria (PIMS). Algunos programas de gestión registran llamadas o se conectan con el sistema telefónico. Verifique si el suyo lo hace y si guarda también las llamadas no contestadas.
  • Buzón de voz. Anote cuántos mensajes llegan y a qué hora. Si el buzón funciona aparte, tendrá que contarlos a mano.

Si no encuentra los datos, llame a su proveedor y pregunte: "¿Me pueden dar un informe de todas las llamadas entrantes de la semana pasada, con la hora y si fueron contestadas?". La mayoría puede hacerlo. Si su sistema guarda muy poca información, lleve un registro manual. Exige constancia, pero siempre será mejor que un cálculo a ojo.

Día por día: la auditoría de una semana

Elija una semana normal. Evite los feriados, la semana siguiente a un feriado y cualquier semana con falta de personal por motivos excepcionales. Explique al equipo qué va a hacer y por qué: se trata de encontrar huecos en el sistema, no de juzgar a nadie.

Antes de empezar: prepare su registro

Prepare un registro sencillo, en papel o en una hoja de cálculo, con una fila por cada llamada entrante y estas columnas:

  • Fecha y hora de la llamada
  • Los últimos cuatro dígitos del número (suficientes para detectar llamadas repetidas sin copiar números completos)
  • Resultado: contestada, sin respuesta, abandonada, buzón de voz u ocupado
  • Si dejaron mensaje de voz
  • Hora en que se devolvió la llamada, si se devolvió
  • Motivo de la llamada, si se conoce (cita, receta, resultados, consulta general, otro)

Guarde el registro en un lugar seguro y borre los dígitos cuando termine el análisis. Si el informe de su compañía ya trae casi todas las columnas, solo tendrá que agregar a mano el resultado y la hora de devolución.

Lunes: el día de más movimiento

Empiece un lunes, porque la primera hora del lunes suele ser la de más llamadas de la semana. Un análisis de Moneypenny de 2018, con miles de llamadas a clínicas veterinarias del Reino Unido y publicado por VetShow, encontró que el lunes entre las 9 y las 10 a. m. era el horario con más llamadas de emergencia. Son datos del Reino Unido y de 2018, no una referencia para Estados Unidos, pero bastan para incluir el lunes por la mañana en su muestra. Al final del día, anote cuántas llamadas llegaron en la primera hora y cuántas se perdieron.

Martes: el manejo del buzón de voz

Siga anotando. Hoy, además, mida el proceso del buzón: ¿cuándo se escuchó cada mensaje y cuándo se devolvió la llamada? Para muchos clientes, un mensaje que se responde al día siguiente equivale a una llamada perdida.

Miércoles: la hora del almuerzo

Siga anotando y fíjese en el almuerzo. ¿Quién atendía el teléfono? ¿Los descansos estaban escalonados? Compare las llamadas perdidas al mediodía con las de las horas anteriores y posteriores.

Jueves: pruebe la ruta fuera de horario

Siga anotando. Después del cierre, llame a su propio número y escuche el saludo. ¿Está actualizado? ¿Indica con claridad qué hacer? Pida hablar con una persona y vea qué pasa. Una posible emergencia debe llegar a una persona de su equipo o a su clínica de emergencias asociada. Anote lo que encuentre y cuente también las llamadas que llegaron cada noche de la semana.

Viernes: el cierre del día

Siga anotando y preste especial atención a la última hora antes de cerrar. Muchos dueños llaman al salir del trabajo, justo cuando la recepción está más ocupada.

Sábado y domingo: las horas en que está cerrado

Si no abre, cuente igual las llamadas que entraron. Si abre el sábado, regístrelo como un día de semana. Las llamadas del fin de semana muestran cuánta demanda queda fuera de su horario.

El lunes siguiente: cruce las llamadas repetidas

Antes de analizar, use los últimos cuatro dígitos para ver cuántas personas que no fueron atendidas volvieron a llamar ese mismo día o al siguiente. Que vuelvan a llamar es una suposición que conviene comprobar, y esta es la forma de hacerlo. No dé nada por sentado hasta revisar sus datos.

Cómo interpretar los resultados: tasa de respuesta, horas pico y buzón de voz

Sume los datos de la semana. Hay cuatro lecturas clave.

Su tasa de respuesta

La tasa de respuesta es el número de llamadas contestadas dividido entre el total de llamadas entrantes. Calcúlela para toda la semana, por día y por hora. La cifra semanal es su indicador principal; las cifras por hora le dicen dónde actuar. Compárela con la estimación publicada que vimos arriba.

Sus horas pico

Haga una tabla sencilla: horas en una dirección, días en la otra y, en cada casilla, el número de llamadas perdidas. Sombree las casillas más altas. La mayoría de las clínicas encuentra dos o tres zonas oscuras: la apertura, el almuerzo y el final del día. Si esas zonas caen fuera de su horario, el problema está fuera de horario y no en el mostrador.

Su buzón de voz

Cuente las llamadas que fueron al buzón, los mensajes que dejaron y el tiempo promedio hasta devolver la llamada. Muchas llamadas al buzón con pocos mensajes significa que la gente prefiere colgar. Un tiempo de devolución largo significa que los mensajes se acumulan.

Quiénes volvieron a llamar

Revise lo que mostró el cruce del lunes. ¿Cuántas personas volvieron a llamar y en cuánto tiempo? ¿Cuántas no lo hicieron? Esa es la evidencia de su propia clínica, y vale más que cualquier cifra del sector.

Si quiere convertir sus resultados en una estimación de consultas perdidas, ingrese su tasa de respuesta y su volumen de llamadas en la calculadora de llamadas perdidas. Muestra la fórmula y cada supuesto, y usted puede cambiar cualquiera de ellos.

Qué hacer después: tres opciones de cobertura según el resultado

Los resultados suelen apuntar a uno de tres patrones, y cada uno tiene su propia solución.

Resultado 1: las llamadas perdidas se concentran en las horas pico

Empiece por la rotación del personal. Asigne una persona responsable del teléfono en cada hora pico, escalone los almuerzos y saque de esas horas las tareas que no sean telefónicas. Si aun así no alcanza, agregue una cobertura de desborde que atienda solo las llamadas que su equipo no puede tomar a tiempo.

Resultado 2: las llamadas perdidas son sobre todo fuera de horario

Necesita una ruta para las noches, los fines de semana y los feriados. Defina qué pueden hacer las personas que llaman por algo de rutina (pedir, cambiar o cancelar una cita, dejar una solicitud) y asegúrese de que una posible emergencia siempre llegue a una persona: su veterinario de guardia o su clínica de emergencias asociada. En nuestra página de atención fuera de horario encontrará las opciones.

Resultado 3: se pierden llamadas durante todo el día

En este caso, el problema suele estar en las funciones, no en los turnos: quien atiende el teléfono hace demasiadas cosas a la vez. Puede sumar personal telefónico, pasar las solicitudes de rutina a mensajes de texto o agregar una cobertura que conteste siempre que su equipo no pueda. Un servicio de contestación con personas, una recepción con IA o una combinación de ambos pueden funcionar. La guía completa de cobertura telefónica para clínicas veterinarias compara estos modelos con sus ventajas y desventajas.

Sea cual sea el resultado, repita la auditoría después de hacer un cambio. Una semana antes y una semana después es la forma más simple de saber si funcionó.

Déjelo en nuestras manos: la auditoría gratuita de llamadas perdidas

Hacer la auditoría por su cuenta vale la pena, pero requiere un tiempo que quizá su equipo no tenga. Si lo prefiere, Tilly puede hacerla por usted. Tilly es la recepción con IA creada para clínicas veterinarias independientes. Envíenos el informe de llamadas de su sistema telefónico y le mostraremos cuántas llamadas quedan sin contestar, en qué momentos y cuánto le pueden estar costando. Es gratis, sin compromiso, y no necesitamos acceso a su software de gestión.

Solicite su auditoría gratuita de llamadas perdidas

Fuentes

  1. todaysveterinarybusiness.com/the-six-figure-problem-with-your-phone-system/
  2. vetshow.com/press-release/vet-practices-miss-the-most-emergency-calls-on-monday-morning